Hoy hablaba con mi tía sobre mi infancia, de pronto se le dio por hablar sobre eso, y me contaba sobre mi amigo imaginario. Me dijo que solía hablar durante horas, a veces todo el día con el, jugaba mucho.
Le había contando que era un chico joven pero mas grande que yo, dulce y amable.
Al mismo tiempo recordó que en la familia me decían "gato" y no por nada raro, o si. Me llamaban así porque era muy "sensible" a las energías de personas/lugares (Los gatos suelen ver fantasmas o percibir energías que los humanos no pueden, ya que poseen habilidades psíquicas. Debido a esto siempre fueron considerados un eslabón místico con los misterios de la muerte) Dice que cuando solíamos visitar la casa de algún pariente con un habitante recién fallecido, o de mala fama, me ponía como loca y no quería entrar, tenia demasiados escalofríos y me quedaba mirando lugares sin nada llamativo para ellos, durante horas. Le solía tener mucho miedo a la oscuridad por que decía que había alguien mirándome, pero que todo cambio cuando por recomendación de una mujer, me regalaron a mi gata.
Hoy en día no soy demasiado asustadiza, aunque si suele pasarme que alguien/algo/algún lugar, por x motivo me incomoda comienzo a ponerme nerviosa/ansiosa. Los escalofríos los tengo asumido como algo cotidiano de mi vida, aunque la gente dice que no los tiene normalmente, extraño.
Algo curioso que quise compartir.
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